Aquello oculto tras toda cosa donde haya luz. Esa mancha con forma humana o inhumana que se forma. Un lado opuesto a lo que vemos. Sombras... Enciendo la luz y allí estás, en la pared, en el piso, en las mesas, en todas partes hasta donde alcances. A veces no entiendo. ¿Eres solo el espacio negreado que deja mi cuerpo, o eres más que eso? Pero no lo sé. Enciendo la luz y de nuevo ahí te veo. Repitiendo cada uno de mis movimientos. Sin color; todo gris. Sin rostro, solo forma. Aún así, nunca me dejas solo. Camino por las calles y siempre me sigues. A veces te vuelves invisible; solo bajo el sol te encuentro. Te crees yo imitando mi comportamiento. Te crees yo compartiendo con mis amigos, pero solo eres mi negra silueta en el suelo. Estás, pero no para los demás. Eres como un niño pequeño queriendo llamar la atención, pero nadie te mira con intención. Pero estás, callado e ignorado, pero estás. En momentos te miro, y como siempre, en silencio, quisier...